Reflexión: Violencia vivida, violencia promovida

Dr. María Van Doren

No es un tratado, un artículo cerrado, ni completo. Son algunas reflexiones sobre una realidad que estamos sufriendo mucho actualmente.Repito, son reflexiones sobre experiencias diarias, y después de asistir a un panel sobre violencia y paz (de lo cual tenía que escribir mucho mas), pero entonces son reflexiones desde y sobre la realidad, desde y sobre la vida común.

Todas/os sabemos que la violencia en nuestro México está creciendo continuamente. Me atrevo a decir que cada vez más la tomamos casi como algo normal, un hecho cotidiano, que no nos mueve mucho más. Lo vemos en la televisión si no en vivo; lo escuchamos en la radio o en las conversaciones de los/as co- pasajeros/as en el camino, pero no nos afecta mucho oírla relatar o/y verla continuamente, o tal vez la negamos para no ser afectado. A un momento nos puede mover fuerte, pero después seguimos el camino, la vida… Mucha gente dice que no quieren más ver todas estas imágenes de violencia porque no quieren perder su paz, su tranquilidad. Estamos harta de tanta violencia alrededor de nosotras/os pero olvidamos que estamos dentro de la violencia y la violencia está dentro de nosotras/os.

En un panel, llevado en Observatorio Eclesial, el 12 de octubre, Fray Julián Cruzalta, habló de la paz exterior e interior, y que no hay posibilidad de paz exterior si no lo realizamos dentro de nosotras/os. Pero, pienso yo, debemos cuidarnos que no lo hacemos y anhelamos demasiado personal e interior porque así nos quedamos tranquilas/os, y podemos olvidar, por quedarnos en paz, del otro y de la otra al lado de mi que está en miseria, y de una sociedad que está en necesidad de tener paz. O, hablamos demasiado fácil de reconciliar y perdonar, en especial cuando no nos toca personalmente, tapando la injusticia que está siempre atrás de violencia, de cualquiera violencia. Es verdad, no podemos perder nuestro equilibrio, nuestra paz profunda dentro de nosotras/os, pero si nos cerramos a estas imágenes violentas que nos llegan por todos lados y a esta realidad violenta, apoyamos indirecta o directamente a la violencia. “El silencio es muchas veces cómplice de la violencia”, dijo Gandhi, me parece. Por eso, sigo diciendo que no quiero promover ‘paz sin justicia’ porque es justificar, tapar, permitir violencia. Hay gente que no quieren verlo así, hay gente que lo manipula así.

La moral cristiana ha desarrollada sistemas, supuestamente de los evangelios, que en muchas ocasiones, silencian a los cristianos/as. Por la buena vivencia, por no agravar las cosas, por no atacar los del poder, por no meternos en más problemas, por querer ser ‘buena gente’…, mejor no reaccionamos y tratamos de aguantar. Mas que una vez me han dicho en diferentes ocasiones, desde situaciones políticas hasta situaciones familiares, situaciones violentas en la vecindad…: “yo no soy a favor ni de una/o, ni de otro/a; ni de Ud.; ni de la otra”, olvidando que así traicionamos a amistades, a lealtad, a la justicia; hacemos daño a la otra, al otro, y permitimos que siguen situaciones injustas.

A la vuelta de mi casa, hay un anuncio grande, para los niños (tal vez también las niñas, porque no sé más muy bien si estas niñas no se crecen menos violentas que los muchachitos). En eso anuncio están promoviendo ‘juguetes’, lee bien por favor, “juguetes de violencia”. ¡Y lo permitimos! Los nuevos hombres del futuro, deben crecer con la violencia presente todos los días, en las calles, en las películas, en sus juguetes que están manejando: como matar el enemigo lo más pronto posible, como tener la cifra más alta de matar oponentes. Están tan acostumbrados a la violencia que quieren muñecos como figuras de violencia, de poder… ¡Asquerosa! Y lo permitimos que hacen estos anuncios públicamente, en estos momentos que sufrimos tanta violencia, y estas figuras violentas compramos para nuestros propios hijitos. Promovemos estas figuras infantiles de violencia, y todavía más, este pobre hijo de nosotros/as debe tener muchos de estas figuras, porque si no es de esta época, y no puede moverse bien entre sus compañeritos. Asi tienen también sus juegos en la t.v. en los cuales ellos/as mismos/as son los/as prototipos/as, y el chiste es, que se deben trata de eliminar conpld

He visto y oído como un papa estaba enseñando a su  hijito, de unos 8 años, como atacar y pegar a sus supuestamente ‘enemigos’ en el kínder… y eso afuera de una de las ‘top’ escuelas de una universidad muy importante aquí en el D.F. (que tienen kínder en su programa de la facultad de Educación). Pasándolos, felicité al papa por su buen método de educación, y naturalmente empezó a insultarme, porque ‘la violencia’ era parte de su ser. Y ¿estas instituciones (católicas) no hacen nada para la educación de los papas, para enseñar que sin violencia podemos resolver tal vez mejor los grandes problemas que están dentro de las familias, de las escuelas, en la sociedad, en nuestras instituciones religiosas?

La otra semana viajando en autobús, nos mostraron otra vez películas con violencia extrema. No era posible de contar los muertos, y aunque no estaba siguiendo los relatos en la pantalla, era imposible de no averiguarse continuamente de una nueva ola de violencia que entró en la pantalla por el enorme ruido que invadió cada vez el autobús. Ni supimos cuales eran los ‘buenos’ con ‘el derecho’ a matar, o los ‘malos’ que se toman el derecho para eliminar a los/as que les podrían impedir lo que anhelen. Los dos partidos piensan igual, que tienen el derecho a matar, a eliminar, como era muy pronunciado en la guerra de Buche, anterior presidente de los E.U., contra Saddam, presidente en Iraca, cuando trataron los dos de dominar a/la  Pero, ¿qué quiere decir, tener el derecho a matar, a usar violencia, a excitar a violencia?

El autobús estaba llena de gente, y muchos/as niños/as, con ojos grandes mirando a estas escenas de violencia física y erótica mientras los/as adultos/as duermen, y después de una escena con mucha violencia, en general viene otra escena muy violenta pero de sexualidad. Sexualidad, una palabra de nuestra época porque supuestamente uno/a no es mas de su tiempo, si no sabe todas las fineses del ‘arte de sexualidad’, si no practica una vida muy sensual y sexual. Cuando se recuperó en la (post)modernidad el concepto y el contenido del ‘individuo’ con su ‘cuerpo’ y entonces su sexualidad, en especial para la mujer, nos sentimos contentas/os porque durante siglos se hubiera oprimida, menospreciada, negada… estos valores del ser  humano,en especial de la mujer porque su cuerpo (y su sexucalidad entonces) era sucio, pecado… Tristemente, o tal vez es normal que después tanta opresión del cuerpo humano, en especial del cuerpo de la mujer, la tendencia se va al otro extremo, se les aplicaron al extremo.

Aunque hay un conocimiento, y una práctica diferente, en la mentalidad global, pienso todavía que la sexualidad es un acto sagrado (lo sagrado no solamente pertenece a lo de los templos), de intimidad sagrado de una persona a la otra, que se entregan completamente. Y repito tristemente, los practican muchas veces, como (permítame la expresión) como ‘perritos de la calle’. Me da siempre tristeza cuando lo veo en la calle, en una esquina de los pasajes del metro, o en el metro mismo… porque están vendiendo su cuerpo, un valor importante y esencial del ser humano, porque faltan en ‘respecto’ el/a uno/a con el/a otro/a, y muchas veces la muchacha es la mas violenta. Cuanta violencia por falta de respeto, por falta de conocer y reconocer valores importantes del ser humano.

Pietro Ameglio en el mismo panel de Observatorio Eclesial trató de ubicar la violencia, y la violencia actual, diciendo que es una ‘lucha de sobrevivencia’. Desde tiempo estoy diciendo que nuestra capital (querida capital para mí) es un terreno por excelencia de una mentalidad de sobrevivencia. Cada uno/a está luchando para su lugar preferido en el autobús, en el metro, tratando quitando muchas veces al/a otro/a de un buen lugar, brincando en frente de la gente, sentándose y pretender que están durmiendo para no tener que levantarse para alguien que lo necesita más que yo. Sobrevivencia con actitudes egoístas en las filas de esperanza, en el querer ser la primera, la más preferida… eliminando, muchas veces con actos violentas, sutil o directo, las/os alrededor de nosotras. Estas actitudes se desarrollan fácilmente en actos de fraude, de comprar cualquiera autoridad para actuar en su favor, hasta de extorciones. Estas actitudes nos llevan en negar a dejar pasar injusticias, y negar tomar posiciones en fragrantes violaciones de los derechos humanos de nuestras/os companieras/os. Violencia directa, violencia indirecta a favor de mi supuestamente paz.

Hay poco respeto últimamente en nuestras sociedades, ni para sí misma/o, ni para los/as demás. Parece ser un valor de las épocas anteriores, parece ser un valor que impide el crecimiento y la esencia del ‘individuo’. Han violado gravemente el sentido del ‘individuo’, como el sentido del ‘feminismo’, de la ‘libertad’, y de otros conceptos… Nuevos conceptos de nuestro tiempo pero mal entendidos, y mal practicados. Cada concepto, para un artículo separado.

Hay poca conciencia sobre violencia porque lo usamos continuamente contra los que nos caigan mal, o lo aceptamos, silenciosamente, para tener supuestamente “paz”, una palabra muy abusada, en especial en la ética cristiana, una palabra demasiada usada como eslogan, una palabra poca entendida. Dolores González, en el mismo panel nos trato de mostrar cómo debemos ubicar bien la violencia en el contexto real de nuestra sociedad y vida. Como tenemos que tratar de entender  bien los diferentes actores que sufren y que promueven violencia, y las/os que tratan de hacer paz, como y porque. Debe llevar un proceso, debemos trabajarlos, debemos planearlo mas como analizar y trabajarlos en la realidad que se presente. El contexto de la modernidad, como Ignacio Cuevas en este panel nos explico, tiene mucho que ver con el surgimiento de tanta violencia, y el anhelo a la paz, en parte por el ‘progreso ilimito’, como lo entendieron primeramente, y que fracasó.

Violencia no es un concepto, ni una realidad nueva, pero hoy en día hay una conciencia fuerte sobre esta aberración del ser humano. Si hemos estudiado sobre la historia del ser humano, nos hemos topado con muchas épocas, tiempos culturales, experiencias humanas extremamente violentas. En la medida que el ser humana es capaz de crear e inventar, de expresarse y comunicarse con actos de vida y esperanza, en la misma medida, pienso yo, estas personas son igualmente capaz de destruir y aniquilar, a si mismo/a, al otro y a la otra, usando mucha violencia. La gran diferencia hoy es, que tenemos conciencia en lo ahumano, lo deshumanizante es esta violencia, y el deseo colectivo y personal, público y privado eliminar estos actos brutales y en especial, inhumanos, deshumanizantes. Nos espanta como muchos de los brutales matanzas, no mueven mas al asesino, al contrario, está gozando de su acto. Pero cuantos veces sentimos algo de gozo, nosotras/os mismos/as, cuando un enemigo, alguien que nos cae bien, tiene mala suerte, está sufriendo, fracasa, etc.

Como humanos/as, y esta es nuestra primera tarea antes de tratar de ser buenas/os cristianos/as, la paz, armonía entre las personas, instituciones, culturas y naciones, debe ser un anhelo esencial. Como cristianas/os, debe ser una meta para vivir. El modelo: Jesús con su enseñanza, sus actos, su vida y su muerte. Nunca provocó actos de violencia o les condenó, pero si, hablo fuerte, agresivo y violento en ocasiones como con los fariseos, los escribas, los que hicieron daño al pueblo o violaron su proyecto de igualdad, justicia, promover vida en abundancia para todas y todos. Jesús, que finalmente murió por un acto muy violento, sufriendo agresiones muy violentas, por consecuencias de su compromiso, tratando de realizar otros tipos de comunidad, de sociedad. Nunca trató de convertir ni los fariseos, ni los escribas, ni los sacerdotes, par como Rabino Itinerante, se dirigió al pueblo, a la gente de la base, a los sinpoderes. Andaba de aldea a aldea, dando un mensaje en la realidad cotidiana, a la gente de la base. El resultado sabemos: el cristianismo, un movimiento que empezó muy limitado y con la gente de la base, pero haciendo un movimiento mundial con otra ética, con otro prospecto: un mundo de igualdad y justicia, de abundancia. Imponente, pero por ser una organización humana cuenta con una historia de mucha violencia, “en nombre de Dios”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

Crea tu página web en WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: