Decir “DIOS” es decir: mil caminos, mil apuestas…

Decir “DIOS” es decir: mil caminos, mil apuestas, mil esperanzas, mil gritos y mil silencios.

El título es  la hermosa frase que escribe Ivone Gebara en su libro llamado intuiciones ecofeministas.

Escuchar, comprender, interiorizar, asimilar y hablar de tea/ología feminista implica la deconstrucción de cómo se ha enseñado durante la historia hasta la actualidad un modo de pensar que da resultado a un  estilo de vida de acuerdo al sistema patriarcal –  piramidal en todos los espacios, sistemas y estructuras en los que se desarrolla.

Uno de los elementos fundamentales es comprender que detrás de cada estructura personal, social, eclesial etc., existe todo un sistema el cual rige los pensamientos; es decir, la filosofía que se crea en el sistema patriarcal  lo cual sostiene  todos los teatros humanos y su forma de relacionarse.

Es verdad lo que se  menciona en una interpretación del evangelio de “Un tal Jesús” de José Igancio y María López Vigil al decir que las prostitutas “van adelante” es decir ellas y los excluidos y excluidas del tiempo actual también enseñan la forma de relacionarse con Dios porque lo hacen desde su ser y desde lo que poseen.

Es importante mencionar que deconstruir el sistema patriarcal en lo que emerge en la vida cotidiana es creer que  “Todavía puede esta gente salvarse del cielo” frase de los gays en cuba; es decir deconstruir y construir implica moverse de lugar en los pensamientos y de manera corporal.

Es muy fundamental tener claros los términos de feminismo, femenino, género, sexo, machismo, androcentrismo, kyriarcado para ir haciendo una reflexión y una teología diferente a la que se ha hecho durante la historia con la connotación patriarcal. Tomar en cuenta sobre todo el reconocimiento de lo que es verdaderamente feminista como expresión de la búsqueda de la igualdad en la humanidad implica entonces hacer consciencia de la forma cómo funciona el sistema patriarcal en el pensamiento de cada persona; esto para mencionar el patriarcado por cohersión y por consentimiento los cuales están muy introyectado en la vida de las mujeres de estos tiempos.

Asimilar y enriquecerse de la teología feminista implica también saber  de la historia de las mujeres ancestras que han abierto camino desde el inicio de la vida humana, ya que es posible pensar que cada mujer que posee un sueño distinto a lo que se ha impuesto a lo largo de la historia va abriendo la posibilidad de que en la actualidad se pueda pensar y vivir diferente.

La expresión del agradecimiento es una de las actitudes fundamentales para abrir nuevos horizontes en el aquí y ahora, ya que al volver a la historia con el método de la hermenéutica del ir al pasado, volver al presente y proyectarse al futuro es una forma fundamental para ir replanteando nuevos modos de vivir en humanidad y esperanza.

Entender la historia de los movimientos feministas es también entender que al buscar la igualdad en la humanidad va implicar un esfuerzo mayor y con pasos firmes, es decir se necesita trabajar, estudiar, ambicionar mucho para poder lograr un avance de concretizar una vida digna para todos y todas. A lo cual vale la pena hacerlo.

Entender que las formas de concebir y expresar  a  Dios  en la religión van cambiando porque la realidad también es distinta, es  gozarse de soñar con unas nuevas estructuras eclesiásticas. Tema muy controvertido en la vida de la iglesia en la actualidad.

Es verdad que si se toca el tema del sacerdocio para mujeres y se cuestiona la “riqueza” institucional en todos los sentidos desde el sistema piramidal “se mueven tapetes” menciona María Van Doren, y al parecer de esto se trata actualmente de mover pisos, tapetes, alfombras, ladrillos, varillas y cambiar de celosías porque en las que se ha pisado todo el tiempo ya están podridas y amenazan muerte eterna para todos y todas las que aun estén en esa estructura.

Se descubre en la estructura actual patriarcal que la mayor parte de la exigencia de los derechos de las mujeres está basada en la ley natural, refuerza los derechos desde el rol tradicional – privado, sometido de las mujeres, plantea los derechos desde ser madres, esposas y  menores de edad, no hace un cambio fuerte de lo privado a lo público, se basa más en una teoría feminista de la diferencia.

En todo esto tiene mucho que ver la modificación del lenguaje para poder renovar   esquemas para explicar de manera actual a Dios entre nosotras. Implica no  un lenguaje expresado en femenino, sino que me conlleva en pensar en la forma de contextualizar la palabra de Dios y las formas de vivir los sacramentos, la liturgia, la espiritualidad, las reflexiones incluso eso del derecho canónico.  Tiene un efecto de causar molestia que se usen aun las formas que se tenían  desde los primeros 4 siglos, incluso la forma de los templos también es lenguaje; arriba altar –  abajo la gente… esto ha de producir inquietud y deseos  de seguir aprendiendo un lenguaje donde sí se sienta Dios en la propia vida.

¿Cómo ir cambiando la realidad? ¿Cómo ir modificando el sistema patriarcal de manera significativa? ¿Cómo internalizar el feminismo en la vida de (nosotras) las mujeres? Preguntas y más preguntas que interpelan el aporte en los espacios donde hay trabajo de base. ¿Algún día el sistema patriarcal caerá?

Realizar feminismo, vivir feminismo, amar desde el feminismo es como escribir  un poema, una prosa, un verso, una estrofa una idea, un manual… una recensión.

Concluyo con fragmento de un poema de Adélina Prado (teóloga):

Ni la tierra toda cubre esta mudez,

Ni el mar, ni Dios que me trata

Como si yo fuera divina.

Dios no es lo que dicen,

Grita, convoca a la locura,

Hurta de mí las delicias

Que en los sueños concede:

Los peces dentro de la roca,

Primero de vidrio,

Después vivos, trémulos,

De la madre cristal pendientes

De la madre amatista.

La boca está seca, es sed.

Dios quiere agua, yo bebo

Quiere orinar, me levanto,

Sin ropa ando en la casa,

Ten piedad de mí.

La humillación me postra,

Media noche, mitad de la vida, culminación de la vida.

La cueva, la madre, el gran misterio de Dios

Y forcejea por nacer de mi carne.

Que así sea para mí, para ti, para todas/os.

Gabriela Itzel de la Torre Llamas.

Un comentario sobre “Decir “DIOS” es decir: mil caminos, mil apuestas…

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  1. Enriquecedora lectura, nos toca hacer experiencia de ese Dios donde no hay ley, ni sacrificios, sino que lo unico que de su parte contiene es amor y es ya tarea para voz en que lo hagamos vida.

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