FUENTE DE AGUA VIVA QUE SALTA PARA LA VIDA ETERNA

Jesús le pide de beber, incluso, a la que parecía que no podía dar nada de sí debido a su cansancio de tanto buscar y nada encontrar. Y la que se consideraba incapaz de dar, se sintió descolocada porque ya no esperaba que alguien pudiera pedirle algo a ella.
Lo que comenzó como un encuentro fortuito entre Jesús y la Samaritana dio paso a un coloquio cargado de crudeza sobre la propia vida de la Samaritana. Pero una vez abierta la herida que dejó al descubierto un corazón golpeado, indefenso y ansioso, comenzó a cicatrizar con el ungüento de la ternura, del cobijo y de la libertad.
La mujer, no sólo quedó libre de todo lo que la ataba a su pasado, o la exponía en su presente, o la desquiciaba hacia el futuro, sino que se convirtió en mensajera del perdón, del amor y de la esperanza.
La transformación interior a la que nos invita el encuentro entre Jesús y la Samaritana, puede paralizarnos si nos asalta un temor desmedido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

Crea tu página web en WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: